Mostrando entradas con la etiqueta acidez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta acidez. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de junio de 2012

Soportes Below the line


En la pasada clase magistral estuvimos hablando sobre los soportes publicitarios más comunes en la publicidad convencional, el spot, la entradilla, la mosca, etc. Pese a esto, encuentro que también sería interesante profundizar más en los nuevos formatos que se están desarrollando en la publicidad no convencional (below the line)

La publicidad no convencional es aquella en que se ubican el marketing directo, el marketing promocional (las promociones de ventas), el marketing relacional, las relaciones públicas, patrocinios, merchandising, etc, en resumen, donde no se emplean medios masivos o "convencionales", puesto que dentro de esta categoría también se incluye Internet, pese a ser un medio masivo.


Internet es una nueva frontera para la humanidad, se está empezando a desarrollar un comercio en línea que está adquiriendo un gran éxito y, por tanto, la publicidad necesita empezar a encontrar su lugar en esta nueva "comerciosfera".

De momento, el soporte más común es el banner. Los primeros banners se desarrollaron en la década de las 90 sin ningún tipo de éxito, puesto que se ha comprobado mediante un sistema de "eye tracking" que la percepción es selectiva y que el ojo humano selecciona el contenido que quiere leer y le interesa. Desafortunadamente los banners no son uno de ellos.

Más tarde se han empezado a desarrollar variantes sobre los banners, hoy en día tenemos los "rich media ads" que son una especie de banners animados que, en teoría, cazan nuestra atención invitándonos a participar en alguna clase de juego. 

También encontramos las páginas web de producto o marca, las cuales se crean específicamente para publicitar algún tipo de producto o marca. En ella se mezclan la publicidad racional, puesto que podemos obtener toda la información sobre el producto, y la publicidad emocional, porque las webs pueden estar personalziadas con música, juegos, fotografías, vídeos,... Pero sobretodo hay un elemento importante en este último caso, el feedback.

Para empezar, este tipo de contenidos web requieren que el consumidor ya haya sido trabajado por parte de la marca. El consumidor accede a la página web por propia voluntad, dando el primer paso a una relación de fidelización. Más tarde, aprovechando su visita, las empresas pueden actualizar sus bases de datos y atacar con el marketing directo para, así, conseguir entrar en una espiral de fidelización.



En esta página de Audi encontramos un ejemplo de lo anteriormente explicado, podemos consultar una a una las páginas web de cada uno de los modelos que ha lanzado Audi en los últimos años.

Uno de los poderes de Internet es la gran capacidad que tiene de recopilar datos. Las nuevas bases de datos de las empresas pueden encontrar un sinfín de posibilidades para completarse, podemos incluso conocer el color favorito de nuestro cliente si se lo preguntamos.  Esta es una de las cosas que la empresa Starbucks conoce muy bien cuando durante el año pasado lanzaron una página web para personalizar su nuevo producto: el Frappuccino.

Los que llegábamos a la página web teníamos la posibilidad de añadir los ingredientes que más nos gustaran en nuestro Frappuccino y ayudarnos a decidir cuál queríamos para la próxima vez que visitáramos una de sus tiendas. Con esto, la intención era doble: obtener un feedback y una acción-reacción, además de crear una completa base de datos con los gustos favoritos de sus clientes fieles. Para muestra un botón, puesto que la página todavía se encuentra operativa:

http://www.frappuccino.es/es-es/drink-builder/blended

En síntesis, encuentro que sería muy interesante profundizar más en los nuevos soportes "below" puesto que considero es la tendencia provechosa de la publicidad. Además, estaría bien complementar el tema con investigaciones que se hayan llevado a cabo sobre este Nuevo Mundo Digital.


Espresso Panna

domingo, 20 de mayo de 2012

Naming, comentario de la sesión

Esta semana, en el seminario de Técnicas de Redacción, hemos tratado el tema del naming, algo esencial en el mundo de las marcas. El nombre de una marca es la primera piedra que constituye su identidad. Hoy en día, que una marca sea capaz de distinguirse de su competencia es necesario para sobrevivir en un mercado cada vez más saturado. Diferenciarse mediante una personalidad fuerte y distinta a la de tus rivales es un punto a favor que hará indestructible a la marca. De ahí al recién auge que ha experimentado la rama del branding, ya que las marcas se han dado cuenta que construir una personalidad potente es realmente necesario.  


Como decíamos, la base de una buena personalidad empieza en el nombre con el que se designará la marca. Este nombre puede generarse mediante diferentes mecanismos que vimos en clase. A grandes rasgos observamos que hay dos tipos de nombres: los inventados y los relacionados, que guardan alguna relación con los orígenes de la empresa o del producto/servicio.
El nombre en sí debe transmitir algo distintivo de la personalidad de la marca. Partiendo de esta premisa se nos propuso un ejercicio para dar con un nombre para unas botas de montaña creadas por una empresa menorquina. Más allá del ejercicio en sí, me resultó muy práctico y útil el método planteado por el profesor para poder llegar a un resultado que funcione. En primer lugar, debemos determinar los campos semánticos sobre los que queremos trabajar, reunir un buen surtido de herramientas que nos ayuden a nivel lingüístico y, seguidamente, declinar cada uno de los campos para empezar a obtener ideas. 
Ante todo, me pareció un método muy interesante ya que a pesar de ser un proceso organizado y con ciertos pasos a seguir, guarda algunos rasgos del brainstorming, más creativo y libre. Lo que al principio parecía una tarea imposible de realizar, se fue transformando en un agradable proceso de creación, donde las ideas fluían de forma fácil. Un elemento que creo que facilitó el trabajo fue tener en cuenta la premisa de que en una lluvia de ideas no todas tienen que ser perfectamente válidas. Es importante ser capaz de reunir todos aquellos conceptos que se relacionen con lo que buscamos, sin necesidad de juzgarlos previamente. El proceso de selección llegará más adelante. De esta manera logramos, de forma más o menos satisfactoria, llegar a un resultado que cumpliera con el briefing que se nos entregó.
Para completar esta entrada, os adjunto un link a un texto de Joan Costa sobre esta temática titulado "Naming. Lo que no tiene nombre no existe":


Capuchino